Preparación
Quitar cabezas, tripas y espinas a todas las anchoas,
sacando dos filetes de cada anchoa
Que se irán depositando en una cazuela.
Una vez fileteadas todas, añadir cuatro cucharadas de sal, más
diez diez cucharadas de vinagre o el jugo de seis limones. Se revuelve
con la mano y con la misma se aplastan. Dejarlas reposar durante una
hora. A continuación se añade agua fresca en la cazuela
hasta conseguir que ésta salga limpia y haya eliminado todo vestigio
de sangre de las anchoas.
Luego se van colocando sobre servilleta extendida en la mesa cubriéndolas
con otra encima, haciendo presión con la mano, hasta que se sequen.
Seguidamente se van colocando en una legumbrera por capas una encima
de otra y con la piel para abajo añadiendo sobre cada capa una
cucharada de aceite y un poquito de ajo y perejil picados hasta llegar
a la última, en que se agregará aceite hasta cubrir las
anchoas junto con ajo y perejil picados.
Las anchoas preparadas de este modo duran bastante tiempo (sobre todo
en la nevera) sirven para entremeses y para aperitivos.