El mostruo del lago Ness, "Nessy"

Estabamos estudiando inglés en el verano de 1977 en Londres, eran unos cursos intensivos, de 10 de la mañana a 6 de la tarde, era una paliza, pero luego nos ha venido bién para nuestra profesión.

En unos dias que tuvimos fiesta, decidimos alquilar un coche y salir a Escocia, dicho y hecho, por la autopista hasta Edimburgo, dormir y muy por la mañana hacia Inverness y de alli a 20 km el lago Ness, hicimos como 1200 km desde Londres, estabamos a la latitud de Noruega o Suecia y eso se nota en la vegetación. En estos últimos kilómetros la carretera esta más estrecha, el día era gris con nubes, los primeros kilómetros eran abiertos y con prados, pero poco a poco iban apareciendo los montes escarpados, hasta que llegamos al lago, está rodeado de montañas con la clásica vegetación de la tundra, la depresión, donde se encuentra el lago se llama Glen More.

Habia ligero viento y el lago estaba bravo con esa sensación de mar picado, hay hoteles y varios chalets con cama y desayuno, diseminado por los alrededores.

En la orilla, existe un centro de investigación del lago, clima y naturaleza
Como estos escoceses con lo del mostruo del lago Ness, son unos cachondos, tienen la fachada llena de fotos de películas, articulos de revistas, periódicos y comics de todo lo que se ha escrito sobre "Nessy".
Pero la verdad, si en algún lugar tiene que existir un monstruo, debe de ser en el lago Ness, porque el ambiente lo permite. Enfrente del hotel, al otro lado del lago hay un castillo, que parece la morada del mago Merlín, oscuro, un poco derruido, diria que un poco tétrico.

Según andabamos bordeando parte del lago, ibamos con la máquina de fotos preparada, pr si aparecia, lo mismo que el resto de turistas "por si acaso".
Como dicen los gallegos no creemos en las "meigas" pero haberlas "hailas".

El día que Nessy se digne aparecer me gustaría ser de los primeros miles que le saquen una foto.Fuimos a dormir a Inverness, como cenan muy pronto, para las 18:30 sentados en la mesa, como llevamos apetito, de tanto andar no nos importó.

El menu fue, una terrina de casa, unas verduras, salmón escoces salvaje. El salmón extraordinario, hecho de dos formas, con diferentes salsas. y una repostería buenísima, diferente a la Inglesa, regado con vino, cafecito y no podía fallar un buen Whysky escocés.

Como era sabado, el ambiente era de marcha, después de cenar nos fuimos a un pub, congeniamos rapidamente con los escoceses, cantamos, jugamos a los dardos y nos portamos bastante bien tomando pintas de cerveza, pero trasegando nos sacarón traineras de ventaja, a las "23:00" "time ,time" nos cerrarón la barra y al hotel, que al dia siguiente había que madrugar para visitar las Highlands.

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