Preparación
Colocar en una cazuela diez cucharadas de aceite,
arrimarla al fuego y cuando esté muy caliente,
Echar la carne cortada en pedazos del tamaño de una nuez; revolver
con una espumadera, hasta que dore.
Seguidamente añadir las dos cucharadas de cebolla picada, más
los dos ajos, también bien picados. Una vez que el ajo y la cebolla,
se hayan dorado añadir dos cucharadas rasas de harina; revolver
todo con una espumadera y cubrir la carne con agua hirviendo. Cuando
la carne esté casi tierna añadir los 700 gramos de patata
cortados en trozos del tamaño de una nuez, cubrir con agua hirviendo
las patatas con su carne y que se cuezan. Probar de sal.
Una vez cocidas carne y patatas, verter (echar) el guisado a una cazuela
de barro o fuente, espolvorear la encimera con perejil picado y se sirve.
Si sobrara algo, se guarda la carne en la nevera y las patatas se pasan
por un pasapurés, guardando el puré para otro día
condimentar una sopa o añadir a una lentejas o alubias; y la
carne añadir a última hora a una paella.
Cabe que en la nevera tengamos una zanahoria cocida, unos guisantes,
judías verdes cocidas; entonces se añade cortando en trocitos
a última hora encima de un guisado.